«La piel tiene su propio lenguaje bioquímico. Los péptidos hablan con ella.»
Hay zonas del rostro que no responden bien a la cirugía ni necesitan pasar por ella: una mancha localizada, un exceso de grasa en el párpado inferior, o en la papada, una piel que ha perdido firmeza sin haber perdido salud. Para esos casos existe una vía intermedia, sin agujas gruesas ni tiempos de recuperación: los péptidos.
¿Tienes dudas sobre si este tratamiento es el adecuado para ti? Consúltanos, estaremos encantados de ayudarte.
¿Qué son los péptidos en medicina estética?
Los péptidos son fragmentos cortos de aminoácidos, la misma materia prima con la que el cuerpo construye sus proteínas. En la piel actúan como mensajeros: cada secuencia lleva una instrucción concreta a la célula —producir colágeno, degradar un depósito de grasa localizado, frenar la producción de melanina— y la célula responde. No sustituyen a la piel, la orientan para que haga lo que ya sabe hacer.
Se administran mediante microinyecciones superficiales, sin necesidad de anestesia, en la zona concreta que se quiere tratar.
¿Para qué se utilizan los péptidos?
- Manchas (péptidos despigmentantes)
- Determinadas secuencias peptídicas inhiben la enzima tirosinasa, responsable de la producción de melanina, ayudando a homogeneizar el tono de la piel en manchas de origen solar o por envejecimiento cutáneo, sin necesidad de peelings agresivos.
- Grasa localizada (péptidos lipolíticos).
- Otros péptidos actúan sobre el adipocito favoreciendo la liberación gradual de su contenido graso. Se emplean sobre todo en zonas de difícil abordaje como la bolsa del párpado inferior o la papada, donde ni el bisturí ni el HIFU son la primera opción.
- Firmeza y bolsas (péptidos bioestimulantes).
- Un tercer grupo estimula la síntesis de colágeno y elastina, mejorando la calidad y el sostén de la piel en zonas finas como el contorno de ojos, reduciendo la flacidez que acompaña a la bolsa palpebral.
¿Cómo es la sesión?
La sesión combina la aplicación de los péptidos con luz LED, que potencia su absorción y estimula la respuesta celular. No requiere anestesia ni tiempo de inactividad: puedes retomar tu rutina justo después. Los primeros cambios se aprecian a partir del día 20, a medida que la piel va integrando la información que ha recibido.
Los péptidos no prometen un resultado inmediato ni espectacular: acompañan a la piel en un proceso progresivo, respetando sus tiempos biológicos. Por eso, antes de indicar qué tipo de péptido es el adecuado para ti, valoramos tu piel de forma individual en consulta.