«Firmeza en la estructura, no volumen añadido»
La piel del hombre tiene, de partida, más colágeno y grosor que la femenina, pero cuando empieza a perderlo lo hace de forma más brusca. Los bioestimuladores no rellenan: reactivan la producción de colágeno propio, ayudando a reafimar el rostro masculino.
Por qué no es un «relleno»
El objetivo en el hombre no suele ser aportar volumen, sino recuperar la densidad y firmeza de la piel que sostiene esa estructura angular característica, evitando cualquier efecto de «hinchazón» no deseado.
Zonas de aplicación más habituales
Mejillas, pómulos, cuello, son algunas de las zonas que trabajamos para reforzar la firmeza perdida.
Evolución del tratamiento
Al ser un estímulo progresivo, no hay un cambio inmediato: la piel va ganando densidad semana a semana, con resultados que se mantienen hasta 18 meses.