«Rejuvenecimiento Celular por Estimulación de la Oxigenación»
¿Qué es?
Es una técnica mínimamente invasiva que consiste en la aplicación de CO2 (dióxido de carbono) medicinal en las capas de la piel del rostro.
El secreto de su eficacia reside en el Efecto Bohr: la hemoglobina de la sangre tiene una mayor afinidad por el CO2 que por el oxígeno. Al introducir el gas, la hemoglobina libera rápidamente todo el oxígeno que transporta hacia los tejidos faciales, provocando una revitalización inmediata desde las capas más profundas.
Beneficios y Aplicaciones Faciales
- Efecto Anti-flacidez: Al aumentar la oxigenación, los fibroblastos optimizan la producción de colágeno y elastina, devolviendo la firmeza al óvalo facial.
- Adiós a las Ojeras: Es uno de los tratamientos más efectivos para reducir la coloración oscura y la inflamación de las ojeras, al mejorar drásticamente la microcirculación de la zona periocular.
- Tratamiento de Cicatrices: Ayuda a suavizar marcas de acné o cicatrices quirúrgicas, reorganizando las fibras de colágeno.
- Luminosidad y Tono: Al combatir la inflamación y mejorar la irrigación, la piel recupera un tono uniforme y un brillo saludable («efecto buena cara»).
- Potenciador de otros tratamientos: Mejora los resultados de la medicina regenerativa (como el plasma rico en plaquetas) al asegurar que los factores de crecimiento se aprovechen al máximo gracias al riego sanguíneo optimizado.
¿Cómo realizamos el tratamiento?
- Preparación: Limpieza y desinfección de la zona de aplicación.
- Micro-inyección: Se inserta una aguja de calibre mínimo para introducir el CO2 de forma controlada.
- Activación: El gas genera un efecto vasodilatador inmediato en los capilares del rostro.
- Revitalización: El aumento de la irrigación sanguínea aporta un flujo masivo de oxígeno y nutrientes.
- Resultado: Se logra un tejido subcutáneo más firme, oxigenado y visiblemente rejuvenecido.