«Precisión, sesión a sesión»
No todo el cuerpo responde igual a un mismo tratamiento. Un flanco, un abdomen o la cara interna del muslo tienen distinta densidad de tejido, distinta circulación y distinta forma de acumular volumen. La mesoterapia corporal parte precisamente de esa idea: llevar el principio activo justo donde el tejido lo necesita, en lugar de tratar todo el cuerpo por igual.
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¿En qué consiste la mesoterapia corporal?
Consiste en depositar, mediante microinyecciones muy superficiales, una formulación seleccionada según la zona y el objetivo del paciente, directamente en el tejido subcutáneo. La aguja utilizada es de calibre mínimo, por lo que la molestia es prácticamente inexistente y no requiere anestesia previa. El médico distribuye la formulación en un patrón regular sobre la zona a tratar, punto por punto, para lograr una acción homogénea.
¿Qué zonas del cuerpo se pueden tratar?
Las zonas más habituales son el abdomen, los flancos, la cara interna de rodillas y muslos, y los brazos: áreas donde la piel suele perder firmeza o donde el tejido adiposo tiende a acumularse de forma más resistente a dieta y ejercicio. Cada zona recibe una formulación distinta, ajustada a la finalidad concreta del tratamiento —ya sea drenaje, remodelación o mejora de la calidad cutánea.
¿Qué principios activos se utilizan?
La formulación varía según el objetivo:
- Activos drenantes, que favorecen la circulación linfática y reducen la sensación de pesadez.
- Activos remodelantes, orientados a mejorar el metabolismo del tejido graso de forma localizada.
- Activos reafirmantes, que aportan soporte a la piel en zonas donde ha perdido tono.
La combinación exacta se decide en consulta, tras valorar el tipo de tejido y el objetivo de cada paciente; no existe una fórmula única válida para todos los casos.
¿Qué esperar de las sesiones?
Es un tratamiento de acción progresiva: el organismo necesita ir asimilando cada sesión antes de que el cambio sea visible, por lo que los primeros resultados se aprecian entre la tercera y la cuarta sesión, no antes. Al no requerir anestesia ni tiempo de recuperación, puedes retomar tu actividad con normalidad justo después de cada cita.