«Regeneración desde tu propia biología»
Hay zonas del cuerpo donde la piel es especialmente fina y sensible, y donde no cualquier tratamiento es adecuado. La zona genital es una de ellas. Por eso, cuando se busca favorecer su regeneración, ya sea por motivos estéticos o para abordar una condición como el liquen, se recurre a una de las herramientas más respetuosas con el propio organismo: los factores de crecimiento obtenidos de la sangre del propio paciente.
¿Tienes dudas sobre si este tratamiento es adecuado para tu caso? Consúltanos, estaremos encantados de ayudarte.
¿Qué son los factores de crecimiento?
Son proteínas presentes de forma natural en nuestras plaquetas, concentradas a partir de una muestra extraída al paciente y procesada en consulta. Estas proteínas actúan como señales biológicas que estimulan a las células de la zona a regenerarse, crear nuevos vasos, regenerar la piel, mejorar su vascularización y producir nuevo colágeno. Al proceder de la propia sangre del paciente, el riesgo de rechazo o reacción es inexistente.
¿Para qué se utiliza en la zona genital?
- Rejuvenecimiento genital
Con el paso de los años, la piel de la zona íntima puede perder elasticidad, hidratación y firmeza, igual que ocurre en el resto del cuerpo. Los factores de crecimiento ayudan a mejorar la calidad de este tejido de forma progresiva y natural, la secreción glandular y la hidratación combatiendo la sequedad por menopausia. - Tratamiento del liquen
El liquen escleroso es una condición dermatológica crónica que puede afectar a la zona genital, provocando picor, molestias y cambios en la textura de la piel. La literatura médica reciente recoge el uso de factores de crecimiento como parte del abordaje de esta condición, con el objetivo de favorecer la regeneración del tejido afectado. En estos casos, el tratamiento se indica siempre tras un diagnóstico dermatológico previo, y suele integrarse dentro de un plan de seguimiento más amplio.
¿Cómo es la sesión?
Se extrae una pequeña muestra de sangre del paciente, que se procesa en el momento para obtener el concentrado de factores de crecimiento. Antes de la aplicación, se administra anestesia local durante 20 minutos para garantizar el máximo confort, dado que se trata de una zona especialmente sensible. La aplicación en sí se realiza mediante microinyecciones puntuales, y la sesión completa dura unos 20 minutos.
Qué esperar del tratamiento
Al tratarse de un proceso de regeneración celular, los cambios no son inmediatos: los primeros signos de mejoría se observan generalmente entre la tercera y la cuarta sesión, con un plan completo de 4 sesiones espaciadas cada 2 meses, permitiendo que el tejido complete su proceso de regeneración entre una sesión y la siguiente.